| 1 cuota de $45.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.000,00 |
| 2 cuotas de $26.626,50 | Total $53.253,00 | |
| 3 cuotas de $18.193,50 | Total $54.580,50 | |
| 6 cuotas de $10.068,00 | Total $60.408,00 | |
| 9 cuotas de $7.492,50 | Total $67.432,50 | |
| 12 cuotas de $6.168,75 | Total $74.025,00 | |
| 24 cuotas de $4.621,87 | Total $110.925,00 |
| 3 cuotas de $19.174,50 | Total $57.523,50 | |
| 6 cuotas de $10.560,00 | Total $63.360,00 |
| 3 cuotas de $19.374,00 | Total $58.122,00 | |
| 6 cuotas de $10.635,75 | Total $63.814,50 | |
| 9 cuotas de $7.958,50 | Total $71.626,50 | |
| 12 cuotas de $6.517,87 | Total $78.214,50 |
| 18 cuotas de $5.125,00 | Total $92.250,00 |
| 1 cuota de $45.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.000,00 |
| 3 cuotas de $18.657,00 | Total $55.971,00 | |
| 6 cuotas de $10.022,25 | Total $60.133,50 | |
| 9 cuotas de $7.295,00 | Total $65.655,00 | |
| 12 cuotas de $5.831,62 | Total $69.979,50 |
| 2 cuotas de $27.247,50 | Total $54.495,00 |
| 1 cuota de $45.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $45.000,00 |
Transformación, cambio sutil
Utsuroi es un platito que habla del cambio casi imperceptible: en el tono del esmalte, en la vibración del borde, en las marcas suaves que deja el fuego. Su superficie clara, apenas velada, se encuentra con el borde de gres a la vista, creando un contraste delicado entre lo crudo y lo pulido.
Pensado para acompañar pequeños gestos —un dulce, un objeto querido, un sahumerio, una joya—, es una pieza que invita a detenerse. A mirar lo mínimo. A dejar que lo cotidiano tenga un lugar propio.
Cada platito es único. Se venden por unidad.
• Platito (venta por unidad)
• Material: cerámica gres
• Diámetro: aprox. 8 cm
• Terminación: esmaltado interior satinado / borde de gres a la vista
• Piezas únicas, con variaciones propias del proceso artesanal
• Apto uso alimenticio
• Recomendamos lavado a mano
• Hecho en Argentina
Yamila Carlino es ceramista argentina y creadora del taller El Cuenco sin Torno, dedicado a la cerámica manual y al estudio de la técnica kurinuki. Su práctica se fundamenta en el trabajo lento, el vínculo con la materia y el gesto intuitivo. Desde una mirada sensible y comprometida, crea piezas únicas que exploran la forma desde lo orgánico y lo esencial.
